Cada cultura tiene sus propias tradiciones, y lo que para unos es completamente normal, para otros puede resultar… bastante curioso. España no es la excepción: desde sus horarios hasta la forma de socializar, hay costumbres que a ojos de un extranjero pueden parecer raras, pero que para los españoles forman parte de su día a día.
En este artículo de MaestroMío te presentamos algunas de las más sorprendentes (y encantadoras) costumbres españolas.
Horarios que van “a su ritmo”
En España, la vida empieza más tarde que en muchos otros países. No es extraño almorzar a las 3 de la tarde o cenar pasadas las 10 de la noche. Esto se debe en parte a la costumbre de aprovechar las horas de luz y a una herencia histórica en la que la jornada laboral y social se desplazó hacia más tarde.
Para un visitante acostumbrado a cenar a las 6 o 7 de la tarde, esperar tanto para comer puede parecer una eternidad. Pero lo cierto es que así se alargan las reuniones con amigos y familia, y la noche… ¡todavía tiene mucho por delante!
Las tapas y el “ir de tapas”

En muchos países, si vas a un bar, pides tu bebida y, si quieres comer, tienes que pedir aparte un plato. En España, en algunas regiones, pedir una bebida puede venir acompañado de una tapa gratuita: una pequeña ración de comida.
Ir de tapas, o “tapear”, es más que comer: es una forma de socializar. La idea es ir de un bar a otro probando diferentes tapas y conversando. Lo curioso para un extranjero es que no hay prisa por quedarse en un solo lugar: el movimiento es parte de la diversión.
El uso del “sobremesa”

La palabra sobremesa no tiene traducción literal en muchos idiomas, y es una costumbre muy española. Se refiere al tiempo que se pasa sentado en la mesa después de comer, charlando, tomando café o simplemente disfrutando de la compañía.
En otros lugares, terminar de comer significa levantarse de inmediato. En España, la sobremesa puede durar más que la propia comida, especialmente en reuniones familiares o festivos.
Besos para saludar
En buena parte de España, cuando conoces a alguien o te encuentras con un amigo, lo normal es saludar con dos besos en las mejillas (primero a la derecha, luego a la izquierda).
Para quienes vienen de culturas más reservadas, esta cercanía física puede resultar inesperada, sobre todo en el primer encuentro. Sin embargo, pronto se convierte en algo natural y hasta acogedor.
Fiestas que duran días… o semanas

España es famosa por sus fiestas populares: ferias, romerías, encierros, carnavales… y no duran solo unas horas. Muchas veces se extienden durante varios días seguidos, con música, bailes, desfiles y actividades para toda la comunidad.
Un ejemplo llamativo es la Feria de Abril en Sevilla o San Fermín en Pamplona. Para un visitante, el nivel de energía y resistencia de los españoles en estas celebraciones puede parecer inagotable.
Comer uvas en Nochevieja

La Nochevieja en España no se celebra solo brindando con champán. A medianoche, cuando suenan las campanadas del reloj, todos comen 12 uvas, una por cada campanada. La tradición dice que traerá buena suerte para los 12 meses del año.
Para un extranjero, tratar de comer una uva por segundo mientras se ríe y se brinda con amigos es todo un reto… y parte de la diversión.
El cierre a mediodía
En muchas ciudades y pueblos, especialmente en zonas calurosas, algunas tiendas cierran a mediodía durante unas horas. Es el tiempo de la siesta o simplemente de descanso.
Aunque cada vez es menos común en las grandes urbes, todavía puede sorprender a los visitantes que a las 14:00 o 15:00 encuentren todo cerrado… hasta la tarde.
Lo que para un extranjero puede parecer raro, para los españoles es parte de su identidad. Detrás de cada costumbre hay una historia, un clima y una forma de entender la vida.
Al final, lo “extraño” no es más que aquello a lo que no estamos acostumbrados, y conocer estas tradiciones es una de las mejores maneras de acercarse a la cultura española. Así que, si viajas a España, no te limites a observar: vive sus costumbres… y quizás terminen pareciéndote las más naturales del mundo.


